La función principal de un vestidor es almacenar y guardar la ropa de una manera práctica y ordenada. Aunque también, como su propio nombre indica, es el lugar reservado para vestirse una vez elegido el vestuario. Por eso, es importante dotar a estas estancias de puertas de vestidores para salvaguardar la intimidad cuando las personas decidan ponerse la ropa.

Solo en las viviendas de grandes dimensiones suelen instalarse este tipo de habitaciones, ya que son estancias amplias, no siempre aptas para pisos de pocos metros cuadrados.

Los vestidores pueden ubicarse en un lateral de la habitación principal o incluso a su entrada, pero lo ideal es instalarlos en una zona donde entre luz natural. Por ello, también es necesario saber qué modelos depuertas de vestidores existen, para intentar aprovechar al máximo la estancia.

Las puertas elegidas para este tipo de habitaciones son también de suma importancia, ya que de ellas depende, en gran medida, el aspecto y la funcionalidad final de los vestidores.

Puertas de vestidores: tipos y beneficios de cada estilo diferente

Tipos de puertas

Las más convenientes son las puertas correderas, que permitirán aprovechar al máximo el espacio. Pero también se pueden usar puertas plegables o tradicionales. Aunque, muchos vestidores se encuentran abiertos, no es algo recomendable. Muchas veces se encuentran en un lugar de tránsito dentro de la casa, por lo que lo más adecuado es cerrarlos.

Las puertas correderas sirven para ahorrar mucho espacio y se deslizan sobre sí mismas gracias a unas guías, por lo que no precisan de una extensión extra para abrirlas. La instalación debe ser perfecta para que, con el uso, no se salgan de los carriles que las sujetan.

Aunque no ahorran tanto espacio, las puertas plegables también son una muy buena opción. Su ventaja frente a las anteriores es que el acceso al vestidor queda abierto por completo, algo que no ocurre con las correderas.